El alcohol es una de las sustancias adictivas más populares del mundo. Su utilización como agente social o de recreo está ampliamente difundida. Es una sustancia legal, si tienes más de 18 años, y se puede adquirir con muy poco dinero en multitud de establecimientos sin trabas de ningún tipo (bares, tiendas de alimentación, quioscos, gasolineras, etc.).

Alcohol

Debido a que beber es una conducta aceptada socialmente, la adicción al alcohol es relativamente común. Los jóvenes observan a los adultos que beben alcohol en reuniones, celebraciones, etc. y muchos creen que es seguro porque sus padres lo hacen. La edad de inicio de consumo de alcohol está por debajo de la edad legal.



¿Qué hace el alcohol?

El alcohol actúa en los centros de placer del cerebro. Cuando el consumo es prolongado se producen cambios en la química cerebral, además de en la propia arquitectura de este. Estos cambios provocan en el adicto la necesidad de activar compulsivamente estas áreas del placer, repitiendo la conducta de consumo y perdiendo por completo el autocontrol. Se distorsiona el juicio y la capacidad de tomar decisiones adaptativas y saludables. Ignorando por completo los efectos negativos del alcohol tanto para la salud como para la vida familiar , social y laboral.

"Con el consumo de alcohol se distorsiona el juicio y la capacidad de tomar decisiones adaptativas y saludables"



¿Qué es el alcoholismo?

La adicción al alcohol es lo mismo que el alcoholismo y el trastorno por consumo de alcohol. Estos términos se pueden usar indistintamente. El trastorno por consumo de alcohol se define como una agrupación de síntomas comportamentales y físicos, entre los que están la abstinencia, la tolerancia y el deseo intenso de consumo. La abstinencia de alcohol se caracteriza por síntomas que se desarrollan entre 4 y 12 horas después de la reducción del consumo, tras la ingesta de alcohol de forma prolongada e intensa.

Como la abstinencia de alcohol puede ser muy desagradable, las personas pueden seguir consumiendo a pesar de las consecuencias adversas, sobre todo para evitar o aliviar los síntomas de abstinencia. Una vez que se desarrolla un patrón repetitivo e intenso de consumo, las personas con trastorno por consumo de alcohol pueden emplear gran cantidad de tiempo en obtener y consumir bebidas alcohólicas (APA, 2016). El trastorno por adicción al alcohol es, igual que el resto de adicciones una enfermedad degenerativa. Para saber en que grado a afectado esta enfermedad podemos utilizar la tabla que se muestra a continuación.

Fase Pre-Alcohólica: En esta fase ya observamos síntomas psicológicos y de búsqueda de recompensa. Aumenta la tolerancia y la ingesta se acaba convirtiendo en rutinaria. El síndrome de abstinencia es leve.

Fase Prodrómica: Aquí ya aparecen los primeros síntomas graves, como amnesias y consumo diario.

Fase Crucial o Crítica 1: La dependencia física y la pérdida de control son características de esta fase.

Fase Crucial o Crítica 2: Aquí el adicto ya no puede superar la abstinencia sin consumir.

Fase Crónica: En esta fase el impulso por consumir es estremecedor, convierte a la persona en dependiente absoluta del alcohol, sin vida propia cuyo único objetivo es llenar su sangre con alcohol.

Tratamientos

Hay cierto consenso en que la Terapia Cognitivo Conductual es la que mejores resultados ofrece en el tratamiento del alcoholismo y de las adicciones en general, en especial si va acompañada de estrategias de prevención de recaídas, de gestión de emociones y de control de impulsos.

La adicción al alcohol es una enfermedad cerebral que distorsiona la forma de pensar y de sentir, no solo cuando el adicto está ebrio, sino que también durante todo su ámbito de experiencia. Por este motivo la rehabilitación debe proporcionar un entorno seguro para superar la abstinencia; que le ayude a comprender por qué se siente así y a gestionar la ansiedad que la abstinencia provoca en el alcohólico. En la mayoría de casos es imprescindible acompañar la terapia cognitiva con terapia farmacológica para poder aliviar el síndrome de abstinencia y la sobre excitación neuronal que este síndrome produce.

"Ponerse en manos de un profesional que pueda valorar la severidad de la condición del alcohólico puede ayudar a determinar el tratamiento más adecuado para él".

Ponerse en manos de un profesional que pueda valorar la severidad de la condición del alcohólico puede ayudar a determinar el tratamiento más adecuado para él. En ocasiones muy graves es necesario un ingreso hospitalario, pero en la mayoría de las veces con un ingreso en centro residencial terapéutico o incluso solo con tratamiento ambulatorio es suficiente. Una vez que ingrese a rehabilitación, los especialistas en adicciones le ayudarán a desarrollar un plan de tratamiento individualizado que nos pueda garantizar el éxito terapéutico. Es peligroso desintoxicarse solo porque la abstinencia de alcohol puede causar alucinaciones, convulsiones, síntomas de delirium tremens y otros síntomas potencialmente mortales. Los centros de rehabilitación se encargan de vigilar y tratar estos síntomas.

Es importante que el adicto comience sus sesiones de terapia de grupo e individual en el entorno residencial mientras se produce la desintoxicación. Para la mayoría de las personas, es importante desarrollar habilidades de afrontamiento antes de enfrentar desafíos en el mundo real.

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